Boca del Rio se viste de luto tras un desafortunado incidente que dejó como saldo una persona fallecida
El gobierno de la localidad de Veracruz confirmó la muerte en las inmediaciones de la Unidad Deportiva Hugo Sánchez
La violencia en el futbol mexicano volvió a cobrar una víctima. El Gobierno de Boca del Río confirmó el fallecimiento de un aficionado tras los incidentes registrados en la Unidad Deportiva Hugo Sánchez, luego del partido entre Racing Veracruz y Toros Celaya correspondiente a la Liga Premier FMF.
A través de un comunicado oficial, las autoridades municipales informaron que, derivado de los enfrentamientos entre porras, una persona perdió la vida y varias más resultaron lesionadas. El anuncio generó indignación en redes sociales y reavivó el debate sobre la seguridad en los estadios del país.
De acuerdo con el comunicado emitido por el Ayuntamiento, los hechos ocurrieron tras el encuentro de futbol, cuando se registraron enfrentamientos entre grupos de animación en las inmediaciones del inmueble deportivo. La situación derivó en disturbios que requirieron la intervención de cuerpos de seguridad.
El gobierno municipal lamentó el fallecimiento del aficionado y expresó sus condolencias a familiares y seres queridos. Asimismo, confirmó que se solicitó a las autoridades competentes realizar las investigaciones correspondientes para esclarecer lo ocurrido y deslindar responsabilidades.
En el documento también se establece que se colaborará plenamente con las instancias de seguridad para identificar a los responsables y evitar que hechos similares se repitan en eventos deportivos realizados en el municipio.
Hasta el momento de la confirmación oficial, la Liga Premier FMF no había emitido una postura pública sobre el fallecimiento del aficionado ni sobre posibles sanciones deportivas derivadas de los disturbios entre porras de Racing Veracruz y Toros Celaya.
El caso ha encendido nuevamente las alarmas sobre la violencia en el futbol mexicano, particularmente en categorías profesionales donde los protocolos de seguridad suelen ser menos estrictos que en la Liga MX. La exigencia de mayores controles y medidas preventivas comienza a tomar fuerza entre aficionados y analistas.



