En municipios asentados a lo largo del litoral del Golfo de México, los cortes de energía se han vuelto parte de la rutina diaria justo cuando el termómetro marca sus niveles más altos. Habitantes reportan que la falta de luz no es esporádica, sino un problema que se repite con frecuencia y que deja ver fallas más profundas en el sistema eléctrico.
El vocero de la llamada «Leyenda de Chucho el Roto», Jorge Morales Barradas, expuso que prácticamente toda la franja costera enfrenta interrupciones en el servicio. Puso como ejemplo a Úrsulo Galván y la zona de Chachalacas, donde vecinos todavía padecen los efectos de apagones que se extendieron por varios días.
Según explicó, la situación no se resuelve con cambiar un transformador o reconectar líneas en colonias específicas, pues el origen estaría en deficiencias relacionadas con la generación, transmisión y distribución de energía en el país.
A su decir, a pesar de que en años recientes se anunciaron inversiones para robustecer la infraestructura energética, cada temporada de calor revive el mismo escenario en distintas regiones. Recordó que en el pasado se destinaron recursos importantes para la compra de plantas generadoras como parte de la estrategia de soberanía energética.
Actualmente, añadió, el gobierno federal habla de «justicia energética» para que el servicio llegue de forma equitativa a las familias; no obstante, admitió que continúan existiendo carencias importantes que se reflejan en estos apagones.
Advirtió que las altas temperaturas seguirán poniendo a prueba la capacidad de la red eléctrica nacional y que, mientras no se atiendan las causas estructurales, las interrupciones en el suministro seguirán afectando a comunidades costeras y otras zonas del país. Finalmente, reiteró que la Comisión Federal de Electricidad debe emprender acciones de fondo para evitar que los cortes de luz sigan siendo una constante cada año.


