Valle de Chalco, Méx. Operadores de 22 rutas del transporte público adheridos a la organización Rutas Hermanas bloquean ambos sentidos de la autopista México-Puebla y el carril confinado de la línea 12 del Trolebús Chalco-Santa Marta, a la altura del Eje 10 Tláhuac. Protestan ante los actos de omisión de autoridades de seguridad pública, quienes han hecho caso omiso a las denuncias por los constantes asaltos violentos ocurridos en esta carretera.
Jorge Zenil, dirigente de Rutas Hermanas en los municipios de Nezahualcóyotl, Chalco, Valle de Chalco, Chimalhuacán, La Paz, entre otras localidades, denunció que en lo que va del año suman seis usuarios muertos y al menos 20 heridos durante los atracos perpetrados entre los límites de la entidad mexiquense y la Ciudad de México.
Recordó que el jueves de la semana pasada los delincuentes acribillaron a un jovencito que no se opuso al asalto y que llamó a la tranquilidad; lo cual demuestra, denunció, que la banda de asaltantes (integrada por al menos 12 sujetos) actúa con extrema violencia al despojar de sus pertenencias a los pasajeros de las unidades de los llamados troncales.
Los delincuentes abordan los camiones en el paraje La Virgen de la comunidad de San Miguel Teotongo de la alcaldía capitalina de Iztapalapa y descienden en diversos puntos de la autopista en territorio mexiquense.
En sentido contrario, abordan las unidades en Tlapacoya, jurisdicción de Ixtapaluca; en Puente Blanco o Puente Rojo, territorio de Valle de Chalco y, tras cometer los asaltos, descienden en la parada La Virgen; por lo que no se tiene precisión si la banda está integrada por delincuentes del estado de México o la capital del país.
El dirigente transportista y otros operadores afectados advirtieron que se trata de una banda peligrosa “y no podemos permitir que sigan matando a los vecinos, a nuestros pasajeros”. Advirtieron que estos llevan cinco años delinquiendo con impunidad porque ninguna autoridad ha atendido la problemática.
Incluso, Jorge Zenil aseguró que la Guardia Nacional, sector Caminos, únicamente se dedica a infraccionar vehículos y no a brindar seguridad en los tramos más peligrosos para los usuarios del transporte público, cuyas unidades circulan sobre la vía de cuota.
“Somos una estadística más para las autoridades, nos ven como números”; pues, a pesar de ser las víctimas de un delito grave como es el asalto a mano armada, las unidades son enviadas a los corralones concesionados del estado de México, donde tienen que desembolsar hasta 50 mil pesos para liberar la unidad donde se perpetró el asalto violento.
Los inconformes exigen la intervención del gobierno federal, de las autoridades de la CDMX, el Edoméx y de las alcaldías de Chalco, Valle de Chalco, Ixtapaluca, La Paz y de la alcaldía Iztapalapa, y ofrezcan un plan integral de seguridad para frenar los asaltos y detener a los asesinos de los pasajeros del transporte público.
En la zona, el congestionamiento vial se extiende por varios kilómetros. La alternativa para los automovilistas es la carretera federal México-Puebla o el Circuito Exterior Mexiquense, ingresando a través del municipio de Nezahualcóyotl.
