Iván Sánchez
Veracruz, Ver.- A cuatro días de la desaparición de Camila Reyna Reyes, de 12 años, su familia salió a manifestarse para exigir a las autoridades mayor celeridad en la investigación y en las acciones para localizarla.
La protesta se llevó a cabo afuera de la secundaria general Lilia Berthely, donde amigos, vecinos y familiares pidieron avances concretos en el caso y expresaron su temor de que la menor haya sido llevada con engaños.
La madre de la adolescente, Alma Ruth Reyes, señaló como principal sospechoso a Rafael “N”, de 19 años, un joven que conoció a la familia cuando trabajó con ellos en un negocio de tacos y que, presuntamente, desde entonces comenzó a acercarse a la menor.
Según relató, anteriormente descubrieron que el joven le enviaba mensajes a Camila, por lo que fue encarado para exigirle que dejara de buscarla. Sin embargo, asegura que siguió comunicándose con ella a escondidas y le hacía promesas para que se fuera con él.
La noche del 10 de marzo, la niña pidió prestado el teléfono de su tío con el argumento de hacer una tarea y, momentos después, salió a tender su uniforme, pero ya no volvió a entrar a su casa.
Aunque la denuncia ya fue presentada ante la Fiscalía Especializada, la madre reprochó que hasta ahora no se haya liberado la orden para obtener la sábana de llamadas, una herramienta que considera clave para avanzar en la localización de su hija.





