En un hecho sin precedentes los municipios de Alvarado y Tlacotalpan encabezados por sus alcaldes Beto Cobos Márquez y Cristian Romero Pérez se unieron en un hermanamiento religioso que fortalece los lazos de fe, tradición y fraternidad.
Como parte de esta significativa e inédita celebración, las imágenes de Nuestra Señora del Rosario y Nuestra Señora de la Candelaria navegaron juntas por las aguas del río Papaloapan, simbolizando la unión espiritual de dos pueblos hermanos que comparten una profunda herencia histórica, cultural y religiosa, constituyéndose en un orgullo para toda la región del Sotavento veracruzano.










