El duelo sudamericano en cuartos de final quedó cancelado. Colombia quedó a un suspiro de enfrentar a Argentina, pero su destino se rompió desde los once pasos. La marea amarilla empujó hasta el final y vio cómo el boleto se escapó en la tanda más cruel. Suiza resistió el temblor de Vancouver, sobrevivió cuando parecía vencida y firmó su pase entre los ocho mejores del Mundial 2026. Ahora la Nati tendrá enfrente a Messi y a la vigente campeona del mundo. 0-0 final, 4-3 en penaltis.
Suizos y colombianos se enfrentaron con la recompensa enorme de avanzar a la siguiente ronda y citarse con Argentina. La Nati llegó invicta y los cafeteros impulsados por su gente y con la ilusión de volver a meterse entre los ocho mejores del planeta. Colombia asumió el protagonismo. Al conjunto sudamericano no le pesó, aunque le costó transformar ese dominio en oportunidades claras.
James Rodríguez intentó ser el conductor del equipo, mientras Luis Díaz y Jhon Arias buscaron desequilibrar por las bandas, pero la conexión entre los hombres de ataque fue escasa. La ocasión más clara fue de Gustavo Puerta. El jugador del Racing sacó un disparo colocado, pero Gregor Kobel reaccionó con una gran estirada.
El equipo helvético priorizó mantener el orden, poco a poco se creció, sobre todo después de la pausa de hidratación, y tuvo las opciones más importantes de la primera mitad. Fabian Rieder lo hizo con un disparo que obligó a responder al guardián Camilo Vargas. El de Atlas se lanzó y salvó su meta. Lo mismo intentó Dan Ndoye, pero el de la Liga MX dejó el marcador intacto.
El complemento comenzó con un equipo suizo más agresivo, pero los disparos de Djibril Sow y Fabian Rieder no inquietaron. James Rodríguez salió de cambio e ingresó Juan Fernando Quintero. El cambio revitalizó a Colombia, que equilibró nuevamente las acciones y convirtió el encuentro en un constante intercambio de dominio. Ninguno consiguió imponer su estilo y el último boleto quedó suspendido en una auténtica moneda al aire.
La sensación de nerviosismo en Vancouver fue de altos niveles entre una marea amarilla con toques en rojo. Nada se solucionó en 90 minutos y todo se alargó a los tiempos extras entre piernas cansadas y poca energía. Colombia resistió y pudo adelantarse, pero un remate de Lucumí pegó en el travesaño y Jaminton Campaz desperdició un mano a mano de forma increíble. Eso fue lo más importante en 30 minutos y el boleto se definió en penaltis.
Los penaltis le robaron el sueño a Colombia, la ilusión cafetera se desplomó desde los once pasos. Suiza fue más certera en la tanda y encontró en Rubén Vargas al encargado de sellar el 4-3 definitivo. La marea amarilla quedó en silencio en Vancouver, mientras la Nati celebró el último boleto a los cuartos de final, donde enfrentará a Argentina.
