Xalapa, Ver. La gobernadora del estado de Veracruz, Rocío Nahle García, rechazó que las solicitudes que la Fiscalía General del Estado realizó para el desafuero de los alcaldes de Ixhuatlán del Sureste y Úrsulo Galván tengan un trasfondo político y aseguró que los procedimientos corresponden a investigaciones abiertas.
Cabe recordar que los procesos fueron promovidos ante el Congreso de Veracruz contra Raúl González Martínez y Bertín Bravo Montero, ambos integrantes del partido Movimiento Ciudadano, el cual ha acusado persecución política
“Yo he dicho que voy a ser muy respetuosa del debido proceso, esto corresponde a la fiscalía, la fiscalía hace trabajos de investigación en todos los casos, la fiscalía fue quien pidió directamente esto al Congreso”, dijo la mandataria durante una rueda de prensa en la ciudad de Xalapa.
La mandataria también negó que los dos presidentes municipales hubieran recibido una invitación para incorporarse a Morena como se ha señalado de manera extraoficial por algunos medios de comunicación.
Añadió que si fueran alcaldes de su partido, Morena, los que son investigados por las autoridades, ella actuaría de igual manera que ahora.
Nahle señaló que evitará pronunciarse sobre los motivos de las investigaciones para respetar el debido proceso y no interferir en las indagatorias realizadas por la fiscalía.
“Esto no es político y si hubiera sido un alcalde de Morena que es mi partido o cualquier otro, hubiera sido lo mismo”, comentó
Hasta el momento, las autoridades no han informado oficialmente las causas de ambas solicitudes; sin embargo, existen versiones extraoficiales que relacionan un caso con el homicidio de la periodista, Roxana Guzmán, y el otro con una investigación por desaparición forzada.
Movimiento Ciudadano ha pedido que los procedimientos se desarrollen conforme a la ley y planteó la posibilidad de motivaciones políticas, mientras que la gobernadora evitó confirmar si los alcaldes figuraban entre los candidatos con presuntos antecedentes a los que se refirió anteriormente.
