El colectivo Siwalcentli participará el 5 de septiembre en un encuentro gastronómico donde presentará hongos de temporada y platillos tradicionales de la cocina náhuatl
l colectivo de mujeres indígenas Siwalcentli, que en náhuatl significa “Mujeres de corazón fuerte”, participará en el encuentro gastronómico que se realizará el próximo 5 de septiembre en el Gran Hotel Xalapa, en la capital del estado.
Miriam Pérez Temoxtle, cocinera tradicional y promotora de la gastronomía tradicional de Zongolica, dijo que para esa ocasión llevarán hongos comestibles de temporada que se recolectan en los bosques de la sierra, además de que prepararán varios guisos tradicionales de la cocina náhuatl.
Con orgullo, ese grupo de mujeres que transforma ingredientes silvestres en platillos que son testimonio de conocimientos ancestrales vivos, transmitidos de generación en generación, presentará la riqueza cultural y culinaria de la sierra de Zongolica.
El encuentro, que ha convocado a representantes de las distintas zonas de Veracruz, abre sus puertas cada año a expresiones gastronómicas que muchas veces permanecen invisibilizadas fuera de sus comunidades de origen.
Para el colectivo zongoliqueño esta invitación no es solo una oportunidad de exhibir sus guisos, sino de reivindicar una forma de vida, donde la cocina está ligada al ciclo natural de la tierra, a la temporada de lluvias y a los recursos que el bosque entrega sin intervención industrial.
La edición de este año tiene como eje central los hongos comestibles, ingrediente que en la sierra adquiere especial relevancia cuando la lluvia hace brotar entre la hojarasca del encino y el pino una gran diversidad de especies aprovechadas desde tiempos prehispánicos.
Siwalcentli ha preparado una propuesta centrada en los honguitos de encino, acompañados de quelites y hierbas de temporada, respetando el principio de aprovechar lo que la naturaleza ofrece en su momento justo.
Entre los platillos que presentarán están el tesmole, el esquimole y el tlatonil, preparaciones que no requieren técnicas complejas ni ingredientes importados, sino paciencia, leña y conocimiento preciso sobre el manejo de cada producto. Detrás de cada receta hay años de experiencia acumulada, observación del entorno y respeto profundo por lo que se cosecha.
Al frente de la delegación estarán la maestra Juanita Mayahuacahua, originaria de Mixtla de Altamirano, y Miriam Pérez Temoxle, quien coordina y da voz al colectivo. Juntas cocinarán hombro con hombro, tal como se hace en las cocinas de sus pueblos, donde la herencia culinaria no se transmite solo con palabras, sino trabajando juntas, compartiendo el mismo fogón.
La propuesta de Siwalcentli va más allá de la alimentación, pues el colectivo también integra a artesanas textiles que acompañarán la muestra gastronómica con sus creaciones. Para ellas, la comida y el textil son dos expresiones hermanas, ambas nacen de la tierra, del trabajo manual y del saber que pasa de madre a hija.
Un plato bien servido y una pieza bien tejida tienen el mismo valor, pues son formas de contar quiénes son y de dónde vienen.
Aunque el evento contempla una evaluación con premios para los tres primeros lugares, la postura del colectivo es distinta a la de una competencia convencional. “Más que competir, venimos a compartir lo que nuestra tierra nos regala”, expresó Miriam Pérez Temoxtle.
Para muchas de las cocineras tradicionales, salir de su comunidad y llegar a espacios como el Gran Hotel Xalapa es también un reconocimiento a su labor, y es que históricamente, la cocina de los pueblos originarios ha sido menospreciada o considerada simplemente como comida casera, sin valor patrimonial; por ello, eventos como el que se realizará contribuyen a cambiar esa percepción, mostrando que detrás de cada guiso hay sabiduría, ciencia y cultura.
Para Siwalcentli, dar a conocer sus productos y su saber fuera de sus municipios abre posibilidades de comercialización, turismo gastronómico y oportunidades para que otras integrantes de sus comunidades encuentren en la tradición una fuente de ingreso digna sin tener que abandonar su tierra.
