Veracruz, Ver.- La sucursal matriz de Ofitokio Express, conocida por varias generaciones como Papelerías Tokio, colocó en sus cortinas un aviso con la leyenda “Cerrado de forma permanente”, poniendo fin a una etapa que formó parte de la vida comercial del puerto de Veracruz.
El inmueble localizado sobre la calle Rayón, entre 5 de Mayo y Francisco I. Madero, en una de las zonas de mayor tradición en el corazón de Veracruz, cerca de paradas de autobuses y de muy fácil acceso para las personas, cerró sin dar aviso previo.
La noticia sorprendió a los transeúntes, ya que en las redes sociales de la empresa no se había informado sobre el cierre, y la última publicación disponible data de agosto de 2024.
Años atrás, Grupo Tokio ya había cerrado otra de sus sucursales emblemáticas ubicada sobre Mario Molina, entre 5 de Mayo e Independencia, muy cerca de la matriz, también en el primer cuadro de la ciudad.
Los orígenes de la empresa se remontan a 1980, cuando inició operaciones bajo el nombre de Grupo Tokio. Con el paso de los años se consolidó como uno de los negocios más reconocidos para la compra de útiles escolares, artículos de oficina y materiales especializados en papelería.
Durante décadas, el local se ganó la preferencia de miles de veracruzanos, quienes acudían cada ciclo escolar a surtir listas de útiles o a buscar productos difíciles de encontrar en otros establecimientos.
La apertura de nuevas papelerías dio paso al concepto Ofitokio Express, mediante un esquema de autoservicio que amplió la variedad de productos disponibles para los clientes.
Además de útiles escolares, la oferta llegó a incluir equipos y accesorios de cómputo, mobiliario para oficina, así como materiales de dibujo técnico e ingeniería, lo que permitió diversificar su mercado.
Hasta el momento se desconoce si el cierre será definitivo o si la empresa contempla una posible reubicación.
Personas que laboran en los alrededores señalaron que, hasta ahora, no han observado movimientos relacionados con el retiro de mercancía, mobiliario o equipo del inmueble, por lo que persiste la incertidumbre sobre el futuro del establecimiento.
