Yamal, el héroe silencioso por el que España eliminó a Francia
Puede que Lamine Yamal no cargue él solo a España como muchos de los aficionados de La Roja esperaban. Sin embargo, de manera indirecta fue uno de los protagonistas para que llevar a su selección a la segunda final de un Mundial en su historia, luego de eliminar a Francia por 0-2 en el Dallas Stadium.
Lamine fue más que discreto. En el primer tiempo solamente con algunos intentos de regates, hasta que “gracias a él”, España, que había sido dominada por Francia, abrió el marcador.
En su afán por despejar el balón de su área, Lucas Digne se vio presionado por Lamine Yamal terminó por recetarle un balonazo en el costado que, como no podía ser de otra manera, el árbitro central terminó por decretar un tiro penal para España. Mismo que Mikel Oyarzabal ejecutó con precisión para vencer a Mike Maignan y así abrir el marcador.
Lamine también formó parte de una triangulación el mero puro estilo español que estuvo a nada de aumentar la ventaja, aunque la defensiva de los franceses pudo salvar la ocasión.
El canterano del Barcelona entonces desapareció por momentos hasta iniciar el segundo tiempo. Tras la explosión en el Dallas Stadium por el gol de Pedro Porro, el que puso el duelo 2-0, Lamine se inventó una jugada individual como que tanto lo ha hecho brillar, recortó dentro del área y después definió a segundo poste para marcar el 3-0. Para su mala suerte, el tanto fue anulado por fuera de lugar.
Con el partido controlado ante la que se consideraba la mejor selección del planeta, Lamine no tuvo más trabajo ofensivo, mientras que se encargó de apoyar en la banda derecha. Un encontronazo al más estilo Clásico de Real Madrid vs Barcelona se dio cuando el de Barcelona se barrió fuerte contra Kylian Mbappé y terminó tocarle el tobillo. Aunque la falta parecía alta, el árbitro ni siquiera consideró mostrarle tarjeta amarilla.
En total, Lamine jugó todo el partido, creó una oportunidad clara, provocó el penal, registró el 83% de sus pases, con 45 toques al balón, solamente un regate efectivo y perdió el balón hasta 17 veces.
