La oposición en el Congreso de Veracruz exigió la renuncia inmediata de Roberto Ramos Alor, coordinador estatal de IMSS-Bienestar, en medio de un ríspido debate legislativo detonado por el desabasto de medicamentos, protestas del sector médico y un brote de sarampión en la entidad.
El conflicto parlamentario
Durante la sesión del Congreso del Estado, diputadas de la oposición confrontaron el funcionamiento del modelo de salud:
- Petición de destitución: La bancada del PAN, a través de la legisladora Indira Rosales San Román, calificó al IMSS-Bienestar como un «fracaso» e instó a nombrar un delegado interino de forma urgente.
- Uso de recursos: La oposición demandó que se ejerzan los 2 mil 300 millones de pesos autorizados por el Poder Legislativo para subsanar las carencias del sistema sanitario regional.
- Brote de sarampión: Se cuestionaron las medidas de control epidemiológico ante el brote detectado en el Centro de Alta Especialidad (CAE) «Dr. Rafael Lucio».
Origen de la crisis y protestas
El descontento social y político escaló de forma crítica tras difundirse un video donde Ramos Alor respondió con la frase «si no quieren operar, no operen» a médicos residentes que denunciaban la falta de insumos básicos para realizar cirugías.
Aunque el funcionario ofreció disculpas públicas posteriores, las declaraciones desencadenaron marchas masivas por parte del personal de salud y familiares de pacientes en Xalapa, quienes exigen mejores condiciones laborales y el abasto real de medicinas.
Postura del Gobierno Estatal
Pese a la presión de los partidos de oposición (PAN y Movimiento Ciudadano), trabajadores sanitarios e incluso cuestionamientos internos en Morena por la falta de especialidad médica del funcionario, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, respaldó la permanencia de Ramos Alor. La mandataria rechazó la existencia de una emergencia sanitaria generalizada y argumentó que las manifestaciones han sido politizadas por actores externos.
