LINK prueba en órbita el futuro del mantenimiento espacial
NASA y Katalyst Space realizaron nuevas pruebas en órbita con LINK, una nave robótica diseñada para dar servicio a satélites que no fueron construidos originalmente para recibir mantenimiento.
La misión tenía como objetivo elevar la órbita del observatorio Neil Gehrels Swift, pero problemas de control de actitud obligaron a reducir el plan. Aun así, LINK continúa validando capacidades clave: desplegó sus tres brazos robóticos, encendió simultáneamente sus tres propulsores eléctricos de xenón y ajustó su trayectoria hasta situarse a unos 12–15 kilómetros de Swift.
Aunque no habrá un acercamiento mayor, los datos obtenidos servirán para desarrollar futuras operaciones de mantenimiento y extensión de vida de satélites.
El avance apunta hacia una nueva infraestructura espacial: naves capaces de inspeccionar, modificar o reposicionar hardware ya en servicio, reduciendo la necesidad de sustituir satélites completos y abriendo la puerta a sistemas espaciales más reparables y actualizables.
