Google llevó a órbita el primer satélite experimental de Project Suncatcher, una investigación que busca determinar si el espacio podría convertirse en el futuro en una plataforma escalable para ejecutar inteligencia artificial.
El prototipo, desarrollado junto con Planet y lanzado el 1 de octubre en una misión de SpaceX, transporta hardware TPU de Google. La compañía ya confirmó contacto con el satélite y asegura que opera según lo previsto.
Durante las próximas semanas, los ingenieros analizarán cómo responden los chips al estrés del vuelo espacial, la radiación y las condiciones térmicas extremas. Uno de los mayores desafíos es disipar el calor: en el vacío no existe aire que ayude a refrigerar los procesadores.
La visión de Project Suncatcher contempla eventualmente conectar múltiples satélites mediante enlaces láser para distribuir grandes cargas de cómputo. Google probará esa comunicación entre dos unidades en 2027.
Todavía está lejos de convertirse en un centro de datos orbital, pero el primer experimento ya abandonó el laboratorio: la infraestructura de IA está comenzando a probar el espacio como su próxima frontera.
ALXN PXVEL
