Aficionados de esta zona metropolitana abarrotaron las salas de cines para disfrutar el partido entre la selección de México contra su similar de República de Corea donde los aztecas se impusieron por un gol a cero.
Y es que por espacio de poco más de dos horas el Cinépolis se convirtió en una sucursal del estadio Omnilife de Guadalajara a donde la gente arribó con sus playeras alusivas al TRI, sombreros de charro, matracas, y cornetas para demostrar su apoyo al seleccionado nacional.
Una jornada que se vivió con porras, aplausos, gritos y alaridos en la transmisión que hizo
Televisa, la cual decidió proyectar el grupo empresarial Organización Ramírez, tal vez porque la televisora del Ajusco está vetada por el gobierno federal.
Una noche redonda para los pamboleros en donde las plazas comerciales no se salvaron de la euforia mundialista y sufrieron de la invasión de los jerseys verdes.







