Durante jornadas de más de 12 horas, familiares de personas desaparecidas revisan fotografías de restos humanos, prendas de vestir y pertenencias recuperadas en Veracruz, con la esperanza de encontrar indicios que permitan identificar a sus seres queridos, ante el rezago de la crisis forense. Por segundo día consecutivo, integrantes del Colectivo Justicia y Dignidad Veracruz acudieron a las instalaciones de la Dirección de Servicios Periciales para consultar el catálogo de personas fallecidas que permanecen sin identificar.
A la revisión se sumaron madres, esposas y otros familiares procedentes de Puebla, Tamaulipas y Ciudad de México, quienes buscan a personas desaparecidas en territorio veracruzano. La representante del colectivo, Lidia Lara, explicó que las jornadas se prolongan hasta altas horas de la noche debido al volumen de registros que deben examinar. El lunes concluyeron a las 22:00 horas y este martes prevén permanecer todavía más tiempo en las instalaciones.
Lara detalló que las familias consultan registros de hallazgos realizados de 2010 a la fecha, organizados por regiones de Veracruz. Como ejemplo, mencionó los expedientes correspondientes a Coatzacoalcos. El colectivo está integrado por aproximadamente 200 familias que buscan a sus seres queridos, cuyos casos de desaparición abarcan el periodo de 2007 a 2026.
Sin embargo, la activista señaló que los registros más antiguos que les presentan durante estas jornadas corresponden a 2010, aunque algunas de las desapariciones que atienden ocurrieron antes de ese año. La revisión colectiva, explicó, permite ampliar el acceso a la información, pues cuando un familiar acude de manera individual, generalmente le muestran los hallazgos correspondientes al periodo posterior a la desaparición de su ser querido.
“A veces cuando uno viene sola, solamente te muestran tu temporalidad […] no te muestran todo lo que se ha recuperado en el estado. Entonces por eso nosotros venimos como colectivo”, expuso.
La representante reconoció que revisar imágenes de restos humanos y pertenencias es emocionalmente difícil para las familias, pero consideró que esta actividad es indispensable para avanzar en la búsqueda de personas desaparecidas. Advirtió que el rezago en la identificación de restos humanos no es exclusivo de Veracruz, sino que representa una problemática que afecta a todo el país.
Lara recordó que el colectivo acompaña casos de desaparición registrados desde 2007, aunque fue en 2020 cuando aumentó de manera importante la incorporación de familias que solicitaron apoyo.
